El coaching, ¿es un intruso en la psicología?


A propósito de nuestro último artículo sobre los beneficios del coaching recibimos varios mensajes, uno bastante llamativo que reproduzco aquí:

«Una consulta, ¿a qué profesión corresponde el coaching? ¿Legalmente, a qué colegio profesional responde? Usan información «psicológica» y no son psicólogos. ¿No es intrusismo profesional?»

Me parece que es justo responder a estas preguntas, en el sentido que son preguntas que no pueden quedar sin respuestas claras, lo contrario podría empañar el coaching profesional. También lo hacemos para que nuestros lectores se formen un criterio al respecto, y quizá puedan aportar con su visión sobre este tema.

Empecemos por la pregunta sobre la profesión. En primer lugar, una profesión corresponde a una actividad habitual por la cual una persona recibe una remuneración. Para ejercer esa actividad ha desarrollado las competencias adecuadas para lograr los resultados prometidos al cliente o receptor del servicio. Las escuelas de formación son los medios a través de los cuales los futuros coaches desarrollan conocimientos, habilidades y adoptan un marco ético que les permita realizar su actividad de forma efectiva. Por lo tanto, el coaching es una profesión emergente y en desarrollo.

En cuanto a la legalidad. Es importante aclarar, que una profesión no se convierte en tal cuando es «legal» en el sentido que tiene que ser aprobada por el Estado para poder ofrecer servicios. De hecho, eso sería muy grave y limitante, pondríamos al Estado a regular qué actividades pueden operar y cuáles no. Claro, existe un marco legal al que atendemos las empresas que ofrecemos coaching profesional. El código legal general para cualquier empresa o actividad profesional que mantienen los diferentes países: comercial, impositivo, laboral, etc. Es decir, mientras no se rompa con el esquema jurídico y moral, no existe impedimento de ningún tipo para que se pueda ofrecer servicios de coaching profesional.

Vamos a la pregunta más dificil de responder: la relación con la psicología. Primero, aclaremos que la psicología es considerada hoy una ciencia, es decir utiliza el método científico para analizar los procesos mentales y conductas de individuos y grupos. En ese sentido, el campo de acción de esta ciencia es amplísimo. Si bien el coaching tiene como fundamento aspectos psicológicos, es un proceso que puede comprenderse como el de un «facilitador del aprendizaje». Es decir, está inmerso en el campo de la psicología del aprendizaje; y lo hace como un operador o acompañante del aprendizaje. Igual que lo hace un maestro, capacitador, mentor; con la diferencia que el coaching es un proceso: no directivo.

Aunque, muchas veces esta desconfianza hacia el coaching viene justamente porque algunos enfoques no logran delimitar con claridad los objetivos del proceso. En todo caso, en Business Coaching School trabajamos con un sólido marco epistemológico que se enfoca en la lógica de la acción humana y deja la explicación de los procesos mentales a la psicología.


Otras veces, la confusión también aparece cuando no queda claro que psicología no es solo terapia, la terapia es un proceso psicológico llevado por profesionales en el área. Los objetivos generales de la terapia en el sentido más tradicional es curar o sanar. Para más claridad revisemos lo que dice la American Physicological Association. Esta organización recomienda ir a terapia cuando:

  • Tiene un sentimiento abrumador y prolongado de desamparo y tristeza.

  • Parece que sus problemas no se solucionan a pesar de sus esfuerzos y de la ayuda de familiares y amigos.

  • Tiene dificultad para concentrarse en las tareas de su empleo o realizar otras actividades cotidianas.

  • Se preocupa excesivamente, espera lo peor o está constantemente nervioso.

  • Sus acciones, como beber alcohol exageradamente, consumir drogas o ser agresivo, le están dañando a usted o a otras personas.

Desde nuestra perspectiva, como escuela de coaching, en ninguno de estos casos es recomendable un proceso de coaching. De hecho, remarcamos muy clara esta diferencia, y la afirmamos con nuestro marco ético. El coach no está preparado para trabajar sobre aspectos de orden terapeútico.

¿Entonces cuál es el foco del trabajo del coach?

Para Business Coaching School, el coach es un facilitador, un acompañante que a través de un proceso no directivo acompaña el proceso de aprendizaje de una persona o varias. Entonces, respondiendo al mensaje: no, no es intrusismo profesional porque es una actividad profesional que atiende las necesidades de aprendizaje de ejecutivos, equipos y personas en general; y para ejercer como coach necesita competencias que permitan acompañar un proceso de aprendizaje no directivo para adultos (andragogía) actuando bajo un estricto marco ético que evite atender aspectos donde no es competente.


A propósito, en nuestro equipo de instructores y coaches ejecutivos contamos con varios psicólogos, sociólogos, economistas, y contamos con avales de importantes universidades.


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