Dicen que te aman, pero te abandonan




Los millennials son mayoría en la fuerza de trabajo actual. ¿Las prácticas empresariales se adaptaron ya a esta nueva generación?


La camisa que usa Sebastián cuando va al trabajo no oculta del todo los tatuajes que tiene en los brazos y en el cuello. El teléfono es su centro de mando, parece que desde ahí controla el mundo, en la otra mano una taza de café le sirve para balancear su día. Una barba prolijamente cuidada completa la imagen de una generación que prácticamente nació sentada sobre un computador.


Según el portal Ceo Latinoamérica, en México, cerca de 30 millones de personas son de la generación Y. Una generación que no conoce la vida lejos de las computadoras. Actualmente, son la mayor fuerza productiva del país. En un sondeo realizado por Business Coaching School en varias empresas y universidades obtuvimos los siguientes resultados:

Universo: 160 ejecutivos entre los 25 a los 35 años, ubicados en toda América Latina.


Existe una valoración muy importante de aspectos no monetarios entre ejecutivos jóvenes. También detectamos un alto porcentaje de desilusión, seis de cada diez millennials dicen que no están conformes con el trabajo actual y que, ante una oferta mejor, se marcharán. Sin duda, muchas empresas no han logrado crear un ambiente apto para las nuevas generaciones. Atados en el pasado mantienen procesos, incentivos y liderazgo anclados en prácticas que no generan fidelidad a la generación Y.


Para esta generación los valores empresariales son muy importantes. Piensan en términos de legado, quieren dejar algo para la sociedad. El respeto al medioambiente, a los animales, los derechos de las minorías o los derechos de las mujeres son en muchos casos parte de su doctrina. Van más allá del salario monetario, quieren algo que les ofrezca sentido. Las empresas líderes entre los millennials son Google, Microsoft, Apple. Lo que tienen en común estas empresas del sector tecnológico es que ofrecen incentivos que van más allá del tema monetario. Los millennials quieren cambiar el mundo, no solo ganar dinero.


Valeria es italiana, es profesora de idiomas en una plataforma digital. Tiene 28 años y enseña a alumnos de todo el mundo. Hoy decidió trabajar en Starbucks: «Es un lugar habitual para los profesores más jóvenes en la academia». Tiene un gran sentido social, el lugar donde trabaja ofrece becas para personas de escasos recursos: «Es uno de los aspectos que más valoro de mi empresa». Una empresa que pretenda generar fidelidad solo a través del salario monetario quizá no logre por completo conectar con las nuevas generaciones.



4 aspectos clave para una empresa millennial


Los millennials tampoco pretenden respetar muchos de los límites que las generaciones previas tenían en mente. Por ejemplo, los límites geográficos. Están conectados con el mundo y son cosmopolitas. Carlos trabaja en una multinacional, está a cargo de nuevos clientes y su trabajo es en la calle, me dice: «Jamás aceptaría un trabajo sentado 8 horas en el mismo lugar». Me muerdo la lengua para no contarle que ese era el anhelo de nuestros abuelos. Los futuros líderes del mundo creen que la flexibilidad en los horarios es relevante y el balance vida laboral- vida personal es una condición para conectar con el negocio.


En nuestra experiencia haciendo coaching ejecutivo con este perfil de coachees, generalmente están mucho más motivados en trabajar en su propio desarrollo y sobre todo valoran la profundidad del proceso y los resultados.


En resumen, esta es la primera generación que creció dentro de la revolución tecnológica, sin embargo, el modelo de empresa predominante tiene ya más de dos siglos, en muchos casos solo con cambios cosméticos. Si no cambia la empresa, las nuevas generaciones te dirán que te aman pero pronto te dejarán.


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