Trabaja sobre lo que controlas



«En ninguna parte un hombre se retira con mayor tranquilidad y más calma que en su propia alma»

Marco Aurelio



Stephen Covey, conocido por su obra «7 hábitos de la gente altamente efectiva» fue profesor de conducta organizacional en la Universidad de Brigham. Igual que otros pensadores del management moderno, Covey, también llevó algunas ideas del pensamiento estoico a la empresa. ¿Qué influencia tuvo el estoicismo en su obra?


El estoicismo es una doctrina filosófica que floreció alrededor del año 300 a.C. de la mano de Zenón de Citio y creció con Epicteto, Séneca, Marco Aurelio, Cicerón; entre otros. El pensamiento estoico está vigente hasta nuestros días; guardando la distancia en cuanto al lenguaje, ideas como la consciencia del sistema, la capacidad de resiliencia, la responsabilidad individual, tienen profundas raíces estoicas.


El pensamiento de Covey no está exento de esa influencia. Él mismo declaró que no se consideraba autor absoluto de los famosos hábitos que planteó en su obra más conocida, de hecho, todos estos hábitos estaban fundados sobre verdades universales que se pueden encontrar en varias religiones, recordemos que el cristianismo recogió aspectos esenciales del estoicismo.


Quizá en el primer hábito ya se puede encontrar una fuerte fundamentación estoica:


Sea proactivo


Cuando un individuo no logra reconocer sus propios límites, intenta cambiar lo que no controla y eso produce frustración, dolor y sufrimiento. Es decir, un individuo que no es consciente de que no todo lo que existe en el universo está a nuestro alcance (existe un círculo de control, un círculo de influencia y un círculo muy amplio de no control) puede enfocar sus energías en el intento de cambiar lo que no puede controlar.


Este es el principio que plantea Marco Aurelio (161 d. C.–180 d. C.)


Todo lo que proviene de los dioses está lleno de Providencia. Lo que procede de la fortuna no está separado de la naturaleza ni sin entretejido e involución con las cosas ordenadas por la Providencia. De allí fluyen todas las cosas; y además hay necesidad, y aquello que es para la ventaja de todo el universo, del cual tú eres parte.*

La reactividad nace de nuestra creencia de control, cuando la realidad es que controlamos, como individuos, muy pocas cosas. Convertirse en alguien proactivo significa tomar consciencia de lo que está bajo nuestro control y así cambiar el rumbo de nuestras acciones, decisiones o incluso, sensaciones. Es el primer hábito de Covey y para ponerlo en práctica basta la siguiente pregunta: De esta situación que quiero cambiar, ¿qué parte está bajo mi control?


Por ejemplo, si tiene un conflicto con alguien en su oficina. El intento de cambiar a esa persona con la que tenemos el conflicto solo será una pérdida de tiempo pues usted no controla al otro. ¿Qué controla de esa situación? Su propia reacción, su forma de actuar, su forma de pensar; por lo tanto, para ser proactivo debería enfocarse en eso que si puede cambiar.


¿Te gustaría que hagamos un análisis similar de los restantes hábitos de la gente altamente efectiva? Dinos si te resulta interesante este tema con un like o envíanos un correo.


Fuente: Aurelius, M., & Hays, G. (2003). Meditations: A New Translation (Revised ed.). Modern Library.





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