4 SINTOMAS DE UNA MALA ESTRATEGIA EMPRESARIAL: GUÍA PARA EL BUSINESS COACHING
- Editor Blog BCS
- hace 4 días
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Hoy la palabra estrategia se ha desgastado. Se usa para todo: desde un simple cambio de precios hasta un eslogan de marketing pegajoso. Richard Rumelt sostiene que la mayoría de lo que hoy llamamos estrategia es, en realidad, mala estrategia.
Para un business coach entender esta distinción no es opcional. Su rol fundamental es ayudar a los líderes a identificar los obstáculos reales y diseñar caminos coherentes hacia el éxito. Como enseñamos en el programa de Business Coaching School, un coaching de negocios efectivo requiere una mentalidad estratégica que transforme la ambición vacía en resultados medibles y concretos.
El gran error: confundir ambición con estrategia
El error más común que encuentran los coaches en las organizaciones es la confusión entre metas de rendimiento y estrategia real. Muchos líderes creen que declarar queremos crecer un 20% anual constituye una estrategia.
Rumelt es tajante: la ambición no es estrategia. La determinación, el carisma y la visión son virtudes importantes, pero no sustituyen el trabajo duro de descubrir los factores críticos de una situación y diseñar una forma coordinada de enfocarse en ellos. El trabajo del business coach es bajar al líder de la nube de deseos y confrontarlo con los desafíos específicos que impiden el progreso.
Los 4 síntomas de la mala estrategia
Para diagnosticar la salud de una empresa, el coach debe saber detectar estas señales de alerta identificadas por Rumelt:
Fluff (palabras huecas): uso de jerga inflada y conceptos aparentemente esotéricos para crear la ilusión de pensamiento de alto nivel. Si la estrategia suena como un diccionario de negocios pero no define acciones, es fluff.
No enfrentar el desafío: una estrategia que no define el obstáculo clave es fallida, pues no se puede evaluar ni mejorar si no se sabe qué problema intenta resolver.
Confundir metas con estrategia: presentar estados deseados o proyecciones financieras como si fueran el plan de acción.
Objetivos estratégicos fallidos: listas interminables de tareas inconexas o metas que nadie sabe cómo alcanzar.
La herramienta del business coaching estratégico
Toda estrategia ganadora tiene una estructura lógica simple de tres elementos. En nuestra certificación de Business Coaching School, enfatizamos que el coach debe guiar al cliente a través de este núcleo:
El diagnóstico: todo comienza con la pregunta: ¿Qué está pasando aquí?. El diagnóstico clasifica la situación, identifica los aspectos críticos y simplifica la complejidad para encontrar el punto de pivote donde se puede aplicar fuerza efectiva.
Una política guía: es el enfoque general elegido para lidiar con los obstáculos identificados en el diagnóstico. Funciona como los guardarraíles de una carretera: canaliza la acción en una dirección sin definir cada detalle del viaje.
Acciones coherentes: pasos coordinados y realistas para ejecutar la política guía. Rumelt insiste en que las acciones no son detalles menores de implementación; son el verdadero golpe de la estrategia. Estas acciones deben reforzarse mutuamente en lugar de cancelarse entre sí.
El poder del enfoque (focus) y el apalancamiento
El secreto de la eficacia organizacional es el enfoque. Las organizaciones que fallan suelen ser aquellas que intentan acomodar múltiples intereses contradictorios, persiguiendo demasiados objetivos a la vez.
Rumelt demuestra que el poder viene de concentrar recursos en puntos de pivote críticos que multiplican la efectividad del esfuerzo. Por ejemplo, Steve Jobs en 1997 salvó a Apple no con visiones mesiánicas, sino reduciendo la línea de productos en un 80% para enfocarse en un núcleo que pudiera sobrevivir.
La estrategia como hipótesis científica
Finalmente, un business coach debe enseñar que la estrategia es una conjetura educada sobre qué funcionará. No es una verdad absoluta escrita en piedra, sino una hipótesis que se pone a prueba mediante la acción y el aprendizaje constante de las anomalías del mercado.
¿Estás listo para ser un business coach estratégico?
Hacer estrategia es un trabajo duro porque requiere elegir. Y elegir significa decir no a otras opciones, lo cual puede ser políticamente difícil o doloroso. Si quieres dejar de ser un facilitador de listas de deseos y convertirte en un socio estratégico que genera impacto real, necesitas las herramientas adecuadas. En Business Coaching School, te formamos para que domines el arte del diagnóstico, la política guía y la ejecución coherente.
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